martes, 19 de agosto de 2008

¿Qué paso con las buenas maneras?



Cuándo cambiaron las maneras de relacionarnos y se hizo común el maltratarnos?

me he dado cuenta de que los muchachos y muchachas se maltratan a diario y lo peor ¡es que no se dan cuenta de este hecho! Pareciera que de tan común se cree que es normal el decirnos palabrotas que parecen inocentes como: tonto, imbécil, pavo y otras tantas que se dicen con una sonrisa o con ira incontenible. Pasamos por esta vida sin ver y sin darnos cuenta de que las palabras que emitimos son u arma poderosa, que estas no solo sirven para ordenar nuestro mundo, sino que además crean realidades y dan cuenta de nuestros sentimientos. Me da la impreseión de que cuando nos maltratamos las palabras dichas fueran basura que molesta en nuestros bolsillo y no encontramos nada mejor que tirarla a otros, como si fuera tarea de los demás recibir nuestros desperdicios. lo peor de todo es que las personas que suelen maltratar a los demás no se dan cuenta de que con este acto de minimización del otro se estan minimizando ellos mismos, estan diciendo abiertamente "te doy permiso para que me maltrates", "te dejo en libertad de decirme cuanta barbaridad se te antoje".

Dicen que del dicho al hecho hay mucho trecho, pero en el caso del maltrato no es así. Del dicho al golpe hay sólo un suspiro y lo que parece un juego de manos pronto se hace verdadera violencia. es fácil dar un manotazo y responder a este con otro y, además, con un insulto y después decir "él empezó". Respondiendo mal no se acaban los malos modos, insultando de vuelta no se acaban los insultos. No vale pensar en "te respondo con insultos para que sepas que a mi no se me insulta". Creo que es una soberana estupidez seguir la mala acción del otro.

Los invito a utilizar su inteligencia y darle una vuelta de tuerca a este asusnto tan feo de la violencia. Los invito a saber decir ¡ya basta!, pero de una manera decididamente superior y más inteligente que la añeja ley del taleón.