Está archicomprobado que a mayor edad, mayor experiencia, ergo, mayor conocimiento. Pero mientras vivo, y me desvivo en mi truculenta sociedad, me doy cuenta de que la relación años - conocimiento y/o aprendizaje no siempre se da con buenos resultados. Hay quienes que, con los años, aprenden malas artes y son cada vez peores en su comportamiento, pero eso no es lo peor, sino que, al parecer, junto con las mañas que los adornan se les instala el cinismo en el cuerpo casi como otra capa de piel.
Hay otros en cambio que sí aprenden y, lo que es mejor, aprenden muy bien el arte de la convivencia, de la sana convivencia. No de la convivencia diplomática donde se les dice a los jefes que sí a todo lo que les ocurre, se les encuentra "simpáticos" a los colegas, "lindos" a los amigos y "decentes" a los vecinos, esa convivencia NO. Hablo de la real convivencia, partiendo por la convivencia con una misma que es bastante difícil, una convivencia honesta, sonde si no tienes nada bueno que decir haces gala del silencio, donde si no tienes nada que aportar no estorbas y donde si tienes la energía suficiente ayudas o tienes los cojones para decir que no, que simplemente no quieres o te cansaste o que no sabes...o qué se yo!
Ya sé que la edad no siempre implica madurez y que la madurez tampoco implica buen comportamiento, pero con la historia de nuestro país y del mundo ya deberíamos haber aprendido que siendo mala leche no se llega a ninguna parte (o si se llega se llega solo o acompañado de gente peor que nosotros), sólo pido, a quienes quieran, que hagan el ejercicio de ser buena onda, pero de verdad, con honestidad, por lo menos un par de veces a la semana, a ver si así se les pega la costumbre y lo hacen un hábito.